- El indicador descendió a -12,2 puntos, en medio de una mayor incertidumbre económica, presión sobre los costos y un debilitamiento de la actividad. Cuatro de los cinco sectores evaluados registraron caídas, mientras las expectativas empresariales para los próximos meses muestran señales más favorables.
Viña del Mar | El Índice de Confianza Empresarial de la Región de Valparaíso (ICE Valparaíso), realizado por ASIVA en colaboración con la Universidad de Valparaíso, correspondiente a julio de 2026, se ubicó en -12,2 puntos, en un nivel “levemente pesimista”, registrando una caída de 12,2 puntos respecto de la medición anterior, cuando se encontraba prácticamente en zona neutral.
El resultado muestra un deterioro del clima empresarial regional, explicado principalmente por una evaluación más negativa de las condiciones económicas actuales, aunque parcialmente compensado por una mejora en las expectativas de las empresas.
El director de la Escuela de Negocios Internacionales ENI de la Universidad de Valparaíso, Lisardo Gómez, señaló que en el periodo anterior existían bastantes expectativas respecto a lo ofrecido por el nuevo gobierno, no obstante, los cambios en la economía doméstica no han sido los esperados generando mayor incertidumbre en los niveles de confianza. En este escenario, cuatro de los cinco sectores analizados sufren una fuerte caída en sus niveles de confianza.
En el detalle por sectores, Construcción anotó la mayor contracción, con una caída de 33,5 puntos, hasta ubicarse en -31,5 puntos, dentro del rango “pesimista”. Le siguieron Comercio, que retrocedió 26,7 puntos, hasta -13,3 (“levemente pesimista”); Transporte, con una disminución de 22,8 puntos, hasta -30,9 (“pesimista”); e Industria, que cayó 17,7 puntos, alcanzando los -14,3 puntos (“levemente pesimista”).
La excepción fue Servicios, único sector que mostró una mejora en julio. El indicador avanzó 23,7 puntos y se situó en +19,7 puntos, dentro del rango “moderadamente optimista”, siendo el sector con el mejor desempeño de la medición. Los resultados sectoriales, no obstante, deben ser analizados con cautela debido a la menor tasa de respuesta registrada en algunos rubros, particularmente en Comercio.
Respecto de la percepción actual reflejada en el ICE, el presidente de ASIVA, Alfonso Salinas, señaló que los resultados muestran con claridad el escenario que enfrentan hoy las empresas, marcado por una demanda débil, mayores presiones de costos y preocupación por el empleo. En este contexto, sostuvo que resulta clave una mejora de las expectativas para los próximos meses, considerando que estas también inciden en las decisiones de inversión, contratación y actividad económica.
“Cuando las empresas ven un escenario favorable, invierten, contratan y toman decisiones que ayudan a que esa recuperación ocurra. Cuando predomina la incertidumbre, sucede lo contrario. Por eso es tan importante cuidar la confianza, con medidas concretas que permitan acelerar proyectos y facilitar la inversión, pero también con señales de estabilidad, coordinación y capacidad de avanzar. Recuperar el crecimiento requiere también construir un clima de confianza”, advirtió el Presidente de ASIVA.
Mejores expectativas para los próximos meses
El estudio da cuenta de un escenario mixto entre la percepción de la situación actual y las expectativas de corto plazo. Mientras los indicadores vinculados al presente muestran un deterioro, las proyecciones para los próximos tres meses exhiben una visión más favorable por parte de las empresas.
Entre los indicadores positivos, la proyección de la Situación del propio negocio alcanzó +33,4 puntos, ubicándose en un nivel “optimista”, mientras que la Proyección de la economía del país llegó a +16,4 puntos, dentro del rango “moderadamente optimista”. Ambos indicadores registraron sus niveles más altos de los últimos doce meses.
En contraste, las principales señales negativas se concentraron en las condiciones actuales de operación. La demanda nacional descendió hasta –54,8 puntos, en nivel “extraordinariamente pesimista”, mientras que la evaluación de los precios de los insumos se ubicó en -38,3 puntos, dentro del rango “muy pesimista”. También se observó un deterioro en la proyección del número de trabajadores, que cayó a -34,6 puntos, con una variación cercana a 48 puntos durante el trimestre. A ello se suma la Situación del negocio respecto de lo esperado, que alcanzó -32,7 puntos (“pesimista”), y el indicador de Inventarios, que retrocedió a -6,6 puntos, revirtiendo la tendencia de acumulación observada en mediciones anteriores.
De esta forma, los resultados muestran que el empresariado mantiene una apuesta de recuperación a corto plazo, aun cuando la evaluación de la situación actual se deteriora.
El académico de la Universidad de Valparaíso, Lisardo Gómez, explicó que esta percepción empresarial se ha visto influida tanto por el contexto internacional como por el escenario económico nacional. “Se ha generado una contracción de la actividad económica fundamentalmente por los conflictos bélicos en distintas partes del mundo, especialmente el sostenido por EE. UU. e Irán que ha disparado el precio del petróleo con la consiguiente alza en los procesos inflacionarios y aumento de disrupciones en las cadenas logísticas con escasez de materias primas y mayor presión aun sobre los precios”.
En relación con el escenario interno, añadió que “se ha generado mucha incertidumbre en materia política por la aprobación de la ley presentada por el gobierno e impactos fuertes sobre los costes y precios derivados del alza del precio del petróleo, caída consecutiva del índice mensual de actividad económica, sumado a un ajuste en la proyección de crecimiento para este año por parte del Banco Central al orden del entre 1% y 1,75%.
Para ver el estudio, ingresar a www.asiva.cl/estudios