Raúl Rivera Banderas
Past Presidente ASIVA
La idea de Crecer con Equidad ha sido frecuentemente utilizada como base para construir programas de gobierno. Y es que la idea en sí representa un sentido anhelo de todos los sectores de la sociedad y sería muy positivo que ad portas del bicentenario, nuestro país pudiera afirmar que dicha frase no es sólo un slogan, sino que tenemos un compromiso país, por sobre los intereses particulares y sectoriales, de dar pasos concretos y sostenibles en el tiempo en esta materia.
Si bien la Constitución Política de la República de Chile garantiza a todos los chilenos igualdad y dignidad, nuestra realidad dista bastante aún de ello. Es fundamental entonces, empezar a caminar sin demora, a partir de aquellas verdades que han sido suficientemente probadas. Probablemente la más básica y significativa es el reconocimiento mundial, que la herramienta más potente para consolidar el camino al desarrollo, desterrar la pobreza, satisfacer la demanda por una mejor calidad de vida y mejorar la distribución de ingreso, es el crecimiento económico.
Al respecto podemos discutir ampliamente sobre las formas de incentivar el crecimiento, sin embargo quiero concentrarme en este número dedicado a la Capacitación, en una que nadie pone en duda: la educación. Como tardío punto de partida, pero partida al fin y al cabo, hemos visto con buenos ojos el acuerdo firmado entre Gobierno y Oposición respecto de algunos conceptos básicos que debe contemplar una nueva legislación sobre este tema: la validación del sector privado en la educación; las mayores exigencias a los sostenedores; el reconocimiento de la existencia de una diversidad de proyectos educativos con piso mínimo; la formación de una institucionalidad adecuada; la evaluación, fiscalización y apoyo sistémico a la calidad; la selección de alumnos por méritos académicos en la enseñanza secundaria; y el reconocimiento a la necesidad de una educación integral. Esperamos que estas ideas consensuadas se puedan plasmar en una ley que vea la luz en poco tiempo. Para ello, será necesario revertir otro obstáculo para crecer: ¡revertir nuestra incapacidad de actuar!
Desde ASIVA, consideramos importante agregar algunos elementos para mejorar la calidad y el acceso a la educación. Nos referimos principalmente al desarrollo de habilidades personales y sociales (relaciones humanas, liderazgo, capacidad innovadora, espíritu emprendedor), que permitan lograr esa educación integral que menciona el acuerdo; a perfeccionar y potenciar los beneficios del SENCE; a desarrollar y subsidiar más y mejores programas de estudio de nuestra gente en los mejores centros educacionales del extranjero; a traer al país a través de universidades e institutos nacionales a los mayores especialistas en actividades estratégicas para nuestra economía (eficiencia energética, biotecnología, alimentación, educación, salud, turismo, por mencionar algunos).
La capacitación laboral es la herramienta que permite dar continuidad y mayor focalización al proceso educativo de las personas, iniciado en la enseñanza primaria, consolidado en enseñanza secundaria y perfeccionado en la enseñanza superior. La educación en general y la capacitación en particular, no sólo permiten adquirir nuevas competencias laborales para desempeñarse en el propio campo laboral, sino también logran en cada persona y en sus respectivas familias, satisfacción y orgullo, contribuyendo a crear un círculo virtuoso conducente a mejores estándares de vida de la sociedad.
Quisiera finalmente destacar también, la labor que ha desempeñado ASIVA en materia de educación, a través de su Instituto de Capacitación Laboral (ICLASA), y el enorme potencial que tenemos para aportar a una capacitación moderna, eficiente y de alta calidad. Por esta razón, estamos convencidos que ha llegado la hora de dar un impulso sustantivo al desarrollo del ICLASA, a partir de una nueva planificación estratégica, tarea que su Directorio ya ha asumido con entusiasmo y decisión.
Cómo lograr un alto crecimiento con equidad es probablemente el desafío más complejo que ha enfrentado Chile en su historia, puesto que se requieren soluciones que consideren una visión sistémica e integral, medidas técnicas, administrativas, micro y macroeconómicas, de corto, mediano y largo plazo, pero ‑ tan importantes como éstas – un cambio de mentalidad que se traduzca en un profundo cambio cultural, basado en la forjación de una cultura colaborativa, inclusiva y solidaria. Como país y como región, tenemos la gente, tenemos los recursos y quiero creer que tenemos la voluntad; por tanto que el 2008 se empiece a notar el cambio !!! |